Corporizar se refiere al proceso mediante el cual la experiencia del entorno se construye a través del cuerpo, integrando percepción, movimiento, emoción y cognición. Este concepto reconoce que la relación con el espacio no es únicamente visual o racional, sino profundamente sensorial y encarnada, influyendo en la forma en que habitamos y comprendemos los entornos urbanos.
Pallasmaa, J. (2012). The eyes of the skin: Architecture and the senses. Chichester: Wiley.